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sábado, 29 de mayo de 2010

Takashi Yabe, investigador del Tokyo Institute of Technology (vanguardia.es)


Takashi Yabe (Japón, 1950) está trabajando con la obsesión de ayudar a la humanidad a eliminar su dependencia de los carburantes fósiles. Tras varias décadas usando muchas energías renovables, como la solar o la eólica, la liberación completa de la energía nuclear y los carburantes fósiles todavía queda lejos en la conciencia global. Pero el profesor Yabe combate esta sensación con su mejor aliado: el magnesio. Este elemento es la clave para llevar al mundo hacia la energía limpia.

- ¿Cómo puede el magnesio mejorar la forma de conseguir nueva energía?
Es una larga historia. Como se sabe, necesitamos una enorme cantidad de materiales de almacenamiento para tener reservas de energía solar, eólica y otras energías renovables. Por otro lado, actualmente la humanidad estamos consumiendo la friolera de 10 millones de toneladas de petróleo y carbón. El hidrógeno es el recurso que ofrece algunas soluciones, pero también necesita un gran espacio de almacenamiento. Los otros materiales que se han estudiado como fuentes alternativas de energía son demasiado pequeños en recursos. Pero ahí es donde entra el magnesio, pues será la clave para los recursos energéticos en los próximos años. Este elemento se encuentra en los océanos, actualmente se cifra en 1.800 trillones de toneladas su cantidad total, lo que equivale al consumo mundial de energía para los próximos 100 años. Si extraemos componente de magnesio, que existe de forma ilimitada en el agua de mar y lo fundimos en metal de magnesio con un láser especial que hemos creado, entonces podemos utilizar el metal de magnesio como combustible para fábricas, viviendas y transporte.

- ¿Puede detallar el proceso que se sigue para obtener energía del magnesio?
El primer paso consiste en obtener el magnesio del mar. Para ello hemos diseñado un dispositivo que extrae cloruro de magnesio del agua marina, usando una técnica especial de evaporación. Después debemos convertir el cloruro de magnesio en óxido de magnesio. Para este proceso hemos desarrollado una tecnología que hemos bautizado como "láser de inyección de energía solar", que convierte la luz del sol en energía láser mediante lentes Fresnel. Éstas dirigen la luz solar hacia unas fibras microscópicas que ayudan a concentrar la luz y el calor sobre las partículas de óxido de magnesio dentro de un depósito vacío. Como resultado se obtiene magnesio refinado. El proceso lo cierra el motor MAGIC (Magnesium Injection Cycle, en inglés "Ciclo de Inyección de Magnesio"), que mezcla el magnesio refinado con agua para crear energía calórica e hidrógeno. El óxido de magnesio se genera cuando el magnesio es quemado y se vuelve magnesio metálico fundiéndolo con el láser, lo que lo vuelve a hacerlo otra vez útil como combustible. En otras palabras, es posible establecer un ciclo convirtiendo energía del sol en magnesio, que es un material de gran portabilidad, usar su energía y después utilizar la luz solar para generar más energía. Este proceso permitirá crear lo que llamamos "Sociedad del Magnesio", que creemos que estará funcionando antes de 2025. De esta forma el MAGIC, haciendo honor a su nombre, permitirá eliminar nuestra dependencia de los carburantes fósiles construyendo una sociedad basada en el magnesio, donde la energía limpia está impulsada por el sol.

- Ha comentado que el magnesio servirá para proporcionar energía para fábricas, viviendas y transporte. ¿Se aplicará de igual forma en cada caso o hay particularidades?
Quizá es en el transporte donde hay más singularidades. Estamos trabajando para cambiar todas las baterías de litio por las de magnesio refinado, que tienen hasta 7 veces más potencia. Estas baterías no solo servirían para el transporte, sino para todo aparato que necesite llevar baterías como telefonía móvil o informática. La aplicación que puede parecer más descabellada es cómo pretendemos mover barcos por el océano. La respuesta es convirtiendo la luz del sol en láser con un dispositivo en tierra firme que desde allí lo envíe hacia un satélite con un gran espejo. Así rebota el láser hasta el barco que está navegando. Aunque parezca extraño no es tan complicado. Con un láser de 1 GW de potencia solo se tardaría unas horas en fundir suficiente cantidad de magnesio para mover un barco de carga, de varios centenares de toneladas, durante una semana. A pesar de que 1 GW es una gran producción de energía se puede conseguir instalando un generador de láser en un área de tan solo 2,5 m2. El láser generado se dirige hacia el satélite, allí se refleja en el espejo y se recibe en la lente del barco. Nada es imposible.

- ¿Y en el caso de una central termoeléctrica cómo funcionaría?
En ese caso utilizaremos una reacción química distinta que nos permite generar hidrógeno. Esto se produce con la reacción del metal magnesio con el agua. La velocidad de reacción es mucho más rápida si hacemos el grano de magnesio más pequeño. El hidrógeno empieza a quemar cuando la velocidad de reacción es superior. Entonces se produce la reacción entre el agua y el magnesio, del que se genera hidrógeno que reacciona con el oxígeno del cual obtenemos vapor de agua. Será la revolución industrial 2.0.

- Parece que tienen muy claro los procesos y sus aplicaciones. Entonces ¿qué dificultades hay a día de hoy para iniciar la Sociedad del Magnesio?
Sin el desarrollo del láser sería muy difícil reciclar el magnesio. Éste es un camino que nunca antes había sido investigado, de hecho en la actualidad soy el único científico que trabaja en el desarrollo de este ciclo. El problema principal es que necesitamos soporte financiero para crear un gran planta de demostración. Es por este motivo que estamos buscando socios para propagar nuestra tecnología en otras áreas. En España estamos negociando con un centro de investigación de Barcelona, el CIMNE (Centro Internacional de Métodos Numéricos en Ingeniería) con el que vamos a colaborar estrechamente en el desarrollo de tecnología. También estamos trabajando con otros socios en otras áreas.

Takashi Yabe, investigador del Tokyo Institute of Technology (vanguardia.es)


Takashi Yabe (Japón, 1950) está trabajando con la obsesión de ayudar a la humanidad a eliminar su dependencia de los carburantes fósiles. Tras varias décadas usando muchas energías renovables, como la solar o la eólica, la liberación completa de la energía nuclear y los carburantes fósiles todavía queda lejos en la conciencia global. Pero el profesor Yabe combate esta sensación con su mejor aliado: el magnesio. Este elemento es la clave para llevar al mundo hacia la energía limpia.

- ¿Cómo puede el magnesio mejorar la forma de conseguir nueva energía?
Es una larga historia. Como se sabe, necesitamos una enorme cantidad de materiales de almacenamiento para tener reservas de energía solar, eólica y otras energías renovables. Por otro lado, actualmente la humanidad estamos consumiendo la friolera de 10 millones de toneladas de petróleo y carbón. El hidrógeno es el recurso que ofrece algunas soluciones, pero también necesita un gran espacio de almacenamiento. Los otros materiales que se han estudiado como fuentes alternativas de energía son demasiado pequeños en recursos. Pero ahí es donde entra el magnesio, pues será la clave para los recursos energéticos en los próximos años. Este elemento se encuentra en los océanos, actualmente se cifra en 1.800 trillones de toneladas su cantidad total, lo que equivale al consumo mundial de energía para los próximos 100 años. Si extraemos componente de magnesio, que existe de forma ilimitada en el agua de mar y lo fundimos en metal de magnesio con un láser especial que hemos creado, entonces podemos utilizar el metal de magnesio como combustible para fábricas, viviendas y transporte.

- ¿Puede detallar el proceso que se sigue para obtener energía del magnesio?
El primer paso consiste en obtener el magnesio del mar. Para ello hemos diseñado un dispositivo que extrae cloruro de magnesio del agua marina, usando una técnica especial de evaporación. Después debemos convertir el cloruro de magnesio en óxido de magnesio. Para este proceso hemos desarrollado una tecnología que hemos bautizado como "láser de inyección de energía solar", que convierte la luz del sol en energía láser mediante lentes Fresnel. Éstas dirigen la luz solar hacia unas fibras microscópicas que ayudan a concentrar la luz y el calor sobre las partículas de óxido de magnesio dentro de un depósito vacío. Como resultado se obtiene magnesio refinado. El proceso lo cierra el motor MAGIC (Magnesium Injection Cycle, en inglés "Ciclo de Inyección de Magnesio"), que mezcla el magnesio refinado con agua para crear energía calórica e hidrógeno. El óxido de magnesio se genera cuando el magnesio es quemado y se vuelve magnesio metálico fundiéndolo con el láser, lo que lo vuelve a hacerlo otra vez útil como combustible. En otras palabras, es posible establecer un ciclo convirtiendo energía del sol en magnesio, que es un material de gran portabilidad, usar su energía y después utilizar la luz solar para generar más energía. Este proceso permitirá crear lo que llamamos "Sociedad del Magnesio", que creemos que estará funcionando antes de 2025. De esta forma el MAGIC, haciendo honor a su nombre, permitirá eliminar nuestra dependencia de los carburantes fósiles construyendo una sociedad basada en el magnesio, donde la energía limpia está impulsada por el sol.

- Ha comentado que el magnesio servirá para proporcionar energía para fábricas, viviendas y transporte. ¿Se aplicará de igual forma en cada caso o hay particularidades?
Quizá es en el transporte donde hay más singularidades. Estamos trabajando para cambiar todas las baterías de litio por las de magnesio refinado, que tienen hasta 7 veces más potencia. Estas baterías no solo servirían para el transporte, sino para todo aparato que necesite llevar baterías como telefonía móvil o informática. La aplicación que puede parecer más descabellada es cómo pretendemos mover barcos por el océano. La respuesta es convirtiendo la luz del sol en láser con un dispositivo en tierra firme que desde allí lo envíe hacia un satélite con un gran espejo. Así rebota el láser hasta el barco que está navegando. Aunque parezca extraño no es tan complicado. Con un láser de 1 GW de potencia solo se tardaría unas horas en fundir suficiente cantidad de magnesio para mover un barco de carga, de varios centenares de toneladas, durante una semana. A pesar de que 1 GW es una gran producción de energía se puede conseguir instalando un generador de láser en un área de tan solo 2,5 m2. El láser generado se dirige hacia el satélite, allí se refleja en el espejo y se recibe en la lente del barco. Nada es imposible.

- ¿Y en el caso de una central termoeléctrica cómo funcionaría?
En ese caso utilizaremos una reacción química distinta que nos permite generar hidrógeno. Esto se produce con la reacción del metal magnesio con el agua. La velocidad de reacción es mucho más rápida si hacemos el grano de magnesio más pequeño. El hidrógeno empieza a quemar cuando la velocidad de reacción es superior. Entonces se produce la reacción entre el agua y el magnesio, del que se genera hidrógeno que reacciona con el oxígeno del cual obtenemos vapor de agua. Será la revolución industrial 2.0.

- Parece que tienen muy claro los procesos y sus aplicaciones. Entonces ¿qué dificultades hay a día de hoy para iniciar la Sociedad del Magnesio?
Sin el desarrollo del láser sería muy difícil reciclar el magnesio. Éste es un camino que nunca antes había sido investigado, de hecho en la actualidad soy el único científico que trabaja en el desarrollo de este ciclo. El problema principal es que necesitamos soporte financiero para crear un gran planta de demostración. Es por este motivo que estamos buscando socios para propagar nuestra tecnología en otras áreas. En España estamos negociando con un centro de investigación de Barcelona, el CIMNE (Centro Internacional de Métodos Numéricos en Ingeniería) con el que vamos a colaborar estrechamente en el desarrollo de tecnología. También estamos trabajando con otros socios en otras áreas.

Necesidad de impulsar la energía alternativa (Notimex)

El presidente Barack Obama dijo hoy en California que el derrame de petróleo en el Golfo de México enfatiza la necesidad de impulsar la energía alternativa.

El mandatario estadunidense apuntó que por el aumento en los riesgos y costos 'no podremos sostener el uso de energéticos fósiles; el planeta no puede sostenerlo'.

Al recorrer una fábrica de paneles solares, el mandatario dijo que no hay garantías de que sea exitoso el procedimiento que la firma British Petroleum (BP) desarrollaba este miércoles en el Golfo de México para tratar de detener el derrame de crudo.

'Si tiene éxito, y no hay garantías, reduciría enormemente o eliminaría el flujo de petróleo que tenemos ahora desde el fondo del mar', opinó el mandatario.

Aseguró que su administración 'no descansará hasta que el derrame y el daño ambiental sean controlados y se terminen las labores de limpieza' en el Golfo de México, donde el petróleo vertido alcanza ahora las costas estadunidenses continentales.

El presidente hizo sus declaraciones al visitar la compañía Solyndra, que recibió un préstamo de unos 535 millones de dólares del Departamento de Energía para construir una ensambladora de paneles solares.

Se espera que esa fábrica contrate a unos tres mil obreros en su fase de construcción y luego mil empleados permanentes para fabricar los paneles.

La víspera, el mandatario también habló sobre el derrame en el Golfo al encabezar un acto de recaudación de fondos para la campaña de reelección de la senadora Barbara Boxer en San Francisco.

En la ocasión, Obama dijo que su administración ha desplegado a más de mil expertos y equipo a la zona afectada en el Golfo.

'Y ahora examinamos a fondo cómo es que las petroleras aseguraban que estaban preparadas para solucionar un problema como este sin en realidad haberlo estado', señaló.

Necesidad de impulsar la energía alternativa (Notimex)

El presidente Barack Obama dijo hoy en California que el derrame de petróleo en el Golfo de México enfatiza la necesidad de impulsar la energía alternativa.

El mandatario estadunidense apuntó que por el aumento en los riesgos y costos 'no podremos sostener el uso de energéticos fósiles; el planeta no puede sostenerlo'.

Al recorrer una fábrica de paneles solares, el mandatario dijo que no hay garantías de que sea exitoso el procedimiento que la firma British Petroleum (BP) desarrollaba este miércoles en el Golfo de México para tratar de detener el derrame de crudo.

'Si tiene éxito, y no hay garantías, reduciría enormemente o eliminaría el flujo de petróleo que tenemos ahora desde el fondo del mar', opinó el mandatario.

Aseguró que su administración 'no descansará hasta que el derrame y el daño ambiental sean controlados y se terminen las labores de limpieza' en el Golfo de México, donde el petróleo vertido alcanza ahora las costas estadunidenses continentales.

El presidente hizo sus declaraciones al visitar la compañía Solyndra, que recibió un préstamo de unos 535 millones de dólares del Departamento de Energía para construir una ensambladora de paneles solares.

Se espera que esa fábrica contrate a unos tres mil obreros en su fase de construcción y luego mil empleados permanentes para fabricar los paneles.

La víspera, el mandatario también habló sobre el derrame en el Golfo al encabezar un acto de recaudación de fondos para la campaña de reelección de la senadora Barbara Boxer en San Francisco.

En la ocasión, Obama dijo que su administración ha desplegado a más de mil expertos y equipo a la zona afectada en el Golfo.

'Y ahora examinamos a fondo cómo es que las petroleras aseguraban que estaban preparadas para solucionar un problema como este sin en realidad haberlo estado', señaló.

martes, 25 de mayo de 2010

El desarrollo de la energía eólica sin utilizar turbinas (Gunter Pauli)

El desarrollo de la energía eólica sin utilizar turbinas

por Gunter Pauli

En 2012, el mercado mundial de turbinas y productos relacionados, como motores y generadores, superará los 100.000 millones de dólares (79.385 millones de euros).

El sólido crecimiento de los sectores de la aviación y la generación de energía ha contribuido a fomentar la demanda. Mientras el 70% del mercado mundial se concentra en EEUU y Europa, China registra el índice de crecimiento más alto.

El gigante asiático ha comenzado ya a producir sus propias turbinas en respuesta a la elevada demanda de motores eólicos. Dinamarca es el único país que tiene “excedente de turbinas en su balance comercial por sus exportaciones de generadores eólicos. Hay tres grandes segmentos de mercado para las turbinas: motores con turbinas que se utilizan en la industria de la aviación, los motores de gas para la generación de energía y los generadores eólicos.

La demanda de estos últimos superará a la de las turbinas de gas en 2012. Durante este año, las turbinas eólicas de última generación se han vendido a 1,5 millones de dólares/MW. Si EEUU obtuviera el 20% de su suministro energético de la energía eólica, el valor del mercado ascendería a 250.000 millones de dólares.

Los productores de turbinas responden a una demanda concreta de motores eólicos de eje vertical (VAWT, en sus siglas en inglés) y de eje horizontal (HAWT, en sus siglas en inglés).

Aunque el crecimiento de la demanda en el sector es difícil de prever, son necesarias importantes innovaciones para suplir la escasez de metales raros. Una turbina eólica de escala industrial utiliza más de una tonelada de imanes, para los que se necesita un 35% de neodimio. China produce actualmente el 95% de este metal.

Para extraer este tipo de elementos tan escasos, se introducen ácidos corrosivos en perforaciones donde los agentes químicos disuelven los depósitos. Posteriormente, el líquido se transporta a estanques, una práctica que entraña no pocos riesgos para el medio ambiente. A medida que el sector eólico evoluciona, será necesario crear nuevos procesos y distintos tipos de materiales.

La innovación
Hay varios sectores en auge que apuestan por los elementos ecológicos, que dependen de metales raros. Toyota necesita de uno a dos kilogramos de neodimio y disprosio para sus motores híbridos y lantano para sus baterías.

La importancia del mercado de metales raros en China ha quedado demostrada por la evolución del fabricante de baterías BYD, que se ha convertido en un elemento imprescindible para los fabricantes de automóviles. Su acceso a los metales más escasos le lleva a jugar con ventaja en los mercados.

En el marco de esta apuesta por los sectores ecológicos en general y la generación de energía en particular, el trabajo de Shawn Frayne cobra especial importancia. El científico descubrió la forma de generar energía mediante un movimiento aerodinámico sin necesidad de recurrir a los metales térreos raros. En última instancia, este generador de electricidad podría operar sin metales; no sería necesario ni siquiera el uso del cobre o del acero inoxidable.

Shawn Frayne, licenciado en físicas por el MIT, en EEUU, observó cómo la presión del viento genera vibraciones en bandas que previamente han sido tensadas. El científico estudió esta fuerza aerodinámica que tiene la potencia para levantar o derribar un puente, como ya ocurrió en el de Tacoma en 1940, cuando la estructura comenzó a moverse y a presentar fuertes oscilaciones trasversales hasta que finalmente se desplomó.

La teoría mayoritariamente aceptada para explicar este fenómeno, atribuye la destrucción del puente a un viento moderado de 68 km/h que soplaba transversalmente ese día. Los ingenieros intentan diseñar estructuras que puedan soportar estos fenómenos naturales, pero Shawn decidió cambiar de estrategia, creando un sistema para recoger energía del movimiento provocado por el viento, convirtiéndola posteriormente en electricidad sin necesidad de recurrir a una turbina.

Este inventor, afincado en Hong Kong y propietario de numerosas patentes que están a punto de comercializarse, ha demostrado tener una mente muy creativa.
Después de la fría acogida de sus proyectos entre los fondos de capital riesgo de EEUU, Shawn decidió trasladarse a China donde, junto a un equipo de colaboradores, estudia formas de generar electricidad prescindiendo de los movimientos rotatorios y, en última instancia, de los metales raros.
Mientras la ciencia avanza, se han tardado tres años en convertir algunos hallazgos en aplicaciones comerciales.

Valor añadido
La eliminación de los metales raros en la ecuación de las turbinas eólicas supone un avance muy importante. Aunque la entrada a gran escala en el mercado podría tardar otra década, hay múltiples nichos de mercado que son objetivos para empresas jóvenes como Humdinger, que recibió su primer proyecto de financiación en Hong Kong.

El generador eólico por vibración es potencialmente la primera aplicación comercial. Este pequeño dispositivo tiene la capacidad de sustituir baterías por sensores. Dado que una pequeña ráfaga de viento de unos 6 km/h es suficiente para generar la energía necesaria para hacer funcionar un sensor, un generador eólico por vibración podría sustituir a un centenar de baterías durante su vida útil.

El mercado mundial de sensores tiene un gran potencial de crecimiento, ya que abarca productos como detectores de incendios, controles meteorológicos o medidores de temperatura. Nuestra sociedad tiene una gran dependencia de aparatos aislados que miden docenas de parámetros.

La posibilidad de prescindir de sensores que funcionan con pilas, junto a la de no depender de la red eléctrica supone una nueva oportunidad de negocio basada en un modelo que funciona con los recursos disponibles, un principio fundamental de la Economía Azul.

La oportunidad
La eliminación de turbinas, imanes e incluso la posibilidad de prescindir de todos los metales en un futuro, mientras se genera electricidad de los movimientos aerodinámicos de la fuerza eólica abre un amplio abanico de posibilidades para generar y consumir energía a nivel local.

Mientras el actual coste de electricidad generado por estos movimientos es similar a la energía KW/hora de las fuentes tradicionales, la oportunidad va más allá. Podría surgir un concepto completamente nuevo en el mundo budista. Es probable que la primera aplicación a gran escala de este aparato de generación de energía tenga lugar en Bhután.

En el Himalaya, los budistas colocan banderas que ondean al viento, en las que escriben sus plegarias. Según su creencia, las oraciones purifican el entorno y algunas alcanzan el cielo. La clave estaría en detectar dónde sopla el viento.

A cada asta podría colocársele un cordel y una pequeña aleta que genere electricidad. El generador eólico podría adornarse con oraciones. Ésta podría ser una forma de “energía sagrada”: a más energía, más electricidad y más oración. Un millón de postes equivaldrían a un potencial combinado de 360 MW para las comunidades que viven en las remotas aldeas del Himalaya.

La aplicación podría incluso extenderse a las ciudades conectadas a la red eléctrica donde los ciudadanos prefieran combinar energía con espiritualidad y sostenibilidad.

Más aire
Sin metales raros
Se ha descubierto una forma de generar energía mediante un movimiento aerodinámico sin recurrir a metales raros.

Aplicación comercial
El generador eólico por vibración, la primera aplicación comercial del proyecto, puede sustituir baterías por sensores.

China
China ha comenzado a producir sus propias turbinas en respuesta a la elevada demanda de motores eólicos.

Gunter Pauli es autor de ‘The Blue Economy’

El desarrollo de la energía eólica sin utilizar turbinas (Gunter Pauli)

El desarrollo de la energía eólica sin utilizar turbinas

por Gunter Pauli

En 2012, el mercado mundial de turbinas y productos relacionados, como motores y generadores, superará los 100.000 millones de dólares (79.385 millones de euros).

El sólido crecimiento de los sectores de la aviación y la generación de energía ha contribuido a fomentar la demanda. Mientras el 70% del mercado mundial se concentra en EEUU y Europa, China registra el índice de crecimiento más alto.

El gigante asiático ha comenzado ya a producir sus propias turbinas en respuesta a la elevada demanda de motores eólicos. Dinamarca es el único país que tiene “excedente de turbinas en su balance comercial por sus exportaciones de generadores eólicos. Hay tres grandes segmentos de mercado para las turbinas: motores con turbinas que se utilizan en la industria de la aviación, los motores de gas para la generación de energía y los generadores eólicos.

La demanda de estos últimos superará a la de las turbinas de gas en 2012. Durante este año, las turbinas eólicas de última generación se han vendido a 1,5 millones de dólares/MW. Si EEUU obtuviera el 20% de su suministro energético de la energía eólica, el valor del mercado ascendería a 250.000 millones de dólares.

Los productores de turbinas responden a una demanda concreta de motores eólicos de eje vertical (VAWT, en sus siglas en inglés) y de eje horizontal (HAWT, en sus siglas en inglés).

Aunque el crecimiento de la demanda en el sector es difícil de prever, son necesarias importantes innovaciones para suplir la escasez de metales raros. Una turbina eólica de escala industrial utiliza más de una tonelada de imanes, para los que se necesita un 35% de neodimio. China produce actualmente el 95% de este metal.

Para extraer este tipo de elementos tan escasos, se introducen ácidos corrosivos en perforaciones donde los agentes químicos disuelven los depósitos. Posteriormente, el líquido se transporta a estanques, una práctica que entraña no pocos riesgos para el medio ambiente. A medida que el sector eólico evoluciona, será necesario crear nuevos procesos y distintos tipos de materiales.

La innovación
Hay varios sectores en auge que apuestan por los elementos ecológicos, que dependen de metales raros. Toyota necesita de uno a dos kilogramos de neodimio y disprosio para sus motores híbridos y lantano para sus baterías.

La importancia del mercado de metales raros en China ha quedado demostrada por la evolución del fabricante de baterías BYD, que se ha convertido en un elemento imprescindible para los fabricantes de automóviles. Su acceso a los metales más escasos le lleva a jugar con ventaja en los mercados.

En el marco de esta apuesta por los sectores ecológicos en general y la generación de energía en particular, el trabajo de Shawn Frayne cobra especial importancia. El científico descubrió la forma de generar energía mediante un movimiento aerodinámico sin necesidad de recurrir a los metales térreos raros. En última instancia, este generador de electricidad podría operar sin metales; no sería necesario ni siquiera el uso del cobre o del acero inoxidable.

Shawn Frayne, licenciado en físicas por el MIT, en EEUU, observó cómo la presión del viento genera vibraciones en bandas que previamente han sido tensadas. El científico estudió esta fuerza aerodinámica que tiene la potencia para levantar o derribar un puente, como ya ocurrió en el de Tacoma en 1940, cuando la estructura comenzó a moverse y a presentar fuertes oscilaciones trasversales hasta que finalmente se desplomó.

La teoría mayoritariamente aceptada para explicar este fenómeno, atribuye la destrucción del puente a un viento moderado de 68 km/h que soplaba transversalmente ese día. Los ingenieros intentan diseñar estructuras que puedan soportar estos fenómenos naturales, pero Shawn decidió cambiar de estrategia, creando un sistema para recoger energía del movimiento provocado por el viento, convirtiéndola posteriormente en electricidad sin necesidad de recurrir a una turbina.

Este inventor, afincado en Hong Kong y propietario de numerosas patentes que están a punto de comercializarse, ha demostrado tener una mente muy creativa.
Después de la fría acogida de sus proyectos entre los fondos de capital riesgo de EEUU, Shawn decidió trasladarse a China donde, junto a un equipo de colaboradores, estudia formas de generar electricidad prescindiendo de los movimientos rotatorios y, en última instancia, de los metales raros.
Mientras la ciencia avanza, se han tardado tres años en convertir algunos hallazgos en aplicaciones comerciales.

Valor añadido
La eliminación de los metales raros en la ecuación de las turbinas eólicas supone un avance muy importante. Aunque la entrada a gran escala en el mercado podría tardar otra década, hay múltiples nichos de mercado que son objetivos para empresas jóvenes como Humdinger, que recibió su primer proyecto de financiación en Hong Kong.

El generador eólico por vibración es potencialmente la primera aplicación comercial. Este pequeño dispositivo tiene la capacidad de sustituir baterías por sensores. Dado que una pequeña ráfaga de viento de unos 6 km/h es suficiente para generar la energía necesaria para hacer funcionar un sensor, un generador eólico por vibración podría sustituir a un centenar de baterías durante su vida útil.

El mercado mundial de sensores tiene un gran potencial de crecimiento, ya que abarca productos como detectores de incendios, controles meteorológicos o medidores de temperatura. Nuestra sociedad tiene una gran dependencia de aparatos aislados que miden docenas de parámetros.

La posibilidad de prescindir de sensores que funcionan con pilas, junto a la de no depender de la red eléctrica supone una nueva oportunidad de negocio basada en un modelo que funciona con los recursos disponibles, un principio fundamental de la Economía Azul.

La oportunidad
La eliminación de turbinas, imanes e incluso la posibilidad de prescindir de todos los metales en un futuro, mientras se genera electricidad de los movimientos aerodinámicos de la fuerza eólica abre un amplio abanico de posibilidades para generar y consumir energía a nivel local.

Mientras el actual coste de electricidad generado por estos movimientos es similar a la energía KW/hora de las fuentes tradicionales, la oportunidad va más allá. Podría surgir un concepto completamente nuevo en el mundo budista. Es probable que la primera aplicación a gran escala de este aparato de generación de energía tenga lugar en Bhután.

En el Himalaya, los budistas colocan banderas que ondean al viento, en las que escriben sus plegarias. Según su creencia, las oraciones purifican el entorno y algunas alcanzan el cielo. La clave estaría en detectar dónde sopla el viento.

A cada asta podría colocársele un cordel y una pequeña aleta que genere electricidad. El generador eólico podría adornarse con oraciones. Ésta podría ser una forma de “energía sagrada”: a más energía, más electricidad y más oración. Un millón de postes equivaldrían a un potencial combinado de 360 MW para las comunidades que viven en las remotas aldeas del Himalaya.

La aplicación podría incluso extenderse a las ciudades conectadas a la red eléctrica donde los ciudadanos prefieran combinar energía con espiritualidad y sostenibilidad.

Más aire
Sin metales raros
Se ha descubierto una forma de generar energía mediante un movimiento aerodinámico sin recurrir a metales raros.

Aplicación comercial
El generador eólico por vibración, la primera aplicación comercial del proyecto, puede sustituir baterías por sensores.

China
China ha comenzado a producir sus propias turbinas en respuesta a la elevada demanda de motores eólicos.

Gunter Pauli es autor de ‘The Blue Economy’

domingo, 23 de mayo de 2010

Crisis internacional hunde el precio del crudo local a $62,88

En un lapso de dos semanas el barril venezolano ha perdido 11,16 dólares

Ante las caídas de las cotizaciones, la cesta venezolana se acerca a los niveles de junio de 2009 (AFP/Archivo)

El temor ha sido una constante que ha venido marcando la pauta en los mercados financieros internacionales, arrastrando a su paso las cotizaciones de las materias primas, como el petróleo.

La persistencia del riesgo financiero en Europa ha hecho que los precios del petróleo que se cotizan en Nueva York hayan perdido cerca de 20% en el mes.

La cesta petrolera venezolana no escapa de esta realidad y en las dos últimas semanas acumula un descenso de 11,16 dólares por barril.

Este viernes concluyó la segunda semana de desplome consecutivo con una pérdida de valor de 5,6 dólares por barril con respecto al viernes pasado.

De esta manera, la cesta venezolana cerró la semana en 62,88 dólares por barril, mientras que quince días atrás se transaba en 74,04 dólares.

El Ministerio de Energía y Petróleo en su reporte semanal señala que "los precios promedios semanales terminaron a la baja afectados por la preocupación por la crisis financiera que afecta a varios países de la zona euro así como por los amplios niveles de inventarios comerciales de crudo, principalmente en Estados Unidos".

Con estos retrocesos, el precio del crudo venezolano alcanza un promedio anual de 71,91 dólares por barril.

Todavía se trata de un nivel elevado, especialmente si se considera que para el presupuesto de la nación de este año se tomó como referencia un precio del crudo de 40 dólares por barril y por lo tanto existe un excedente de 31,91 dólares.

Ante ese comportamiento de los precios los ingresos por la venta de crudo estarían por el orden de los 21 millardos de dólares, siendo el excedente 9,6 millardos de dólares.

No obstante, las recientes caídas en las cotizaciones llevan el barril local a los niveles que registraba al cierre del primer semestre de 2009.

Sumatoria

Al problema de este coyuntural deterioro de los precios, se une la merma productiva que está afectando al sector petrolero venezolano, lo que a la larga podría tener implicaciones sobre las cuentas fiscales y el desempeño económico.

Firmas como ODH estiman que la producción petrolera nacional está disminuida y difícilmente en 2010 se podría revertir esta tendencia.

"La producción petrolera venezolana se ha deteriorado progresivamente en los últimos años. En el 2009 las disminuciones de la capacidad productiva petrolera llevaron al país a alcanzar -al último trimestre de 2009- niveles incluso inferiores a los registrados en el 2003, año en que culminó el paro petrolero", señala ODH en un informe.

Al analizar la evolución de estos hechos, sostiene que "incrementar los niveles de producción petrolera no será posible en el corto plazo".

Las cuentas fiscales todavía no han reflejado el comportamiento de los precios del crudo, ni el efecto del ajuste cambiario realizado en enero.

El aporte fiscal petrolero del período de enero a abril de este año fue similar al registrado en el mismo período de 2009 cuando el precio por ejemplo estaba en torno a los 38 dólares por barril.

Ante ese comportamiento de la contribución fiscal de la estatal, gran parte de la cobertura del presupuesto este año está sujeta a los ingresos tributarios y el endeudamiento.

Más allá

La crisis de los precios supera las fronteras del país. A nivel internacional, las agencias de noticias reportan que los operadores temen que las medidas de austeridad puestas en práctica en la zona euro afecten la demanda de energía. Temen también que la crisis actual condicione la recuperación de la economía mundial.

El barril de West Texas Intermediate en Nueva York se abarató ayer 1,07% y concluyó la semana a 70,04 dólares el barril, reseñó Efe. Por su parte el barril de Brent, en Londres, perdió 16 centavos para cerrar en 71,68 dólares. CRG/MAH